miércoles, 15 de octubre de 2008

Una breve historia de casi todo

Lo que sitúa al átomo de carbono en una posición especial es que es desvergonzadamente promiscuo. Se trata de un juerguista del mundo atómico, que se une a muchos otros átomos (incluidos los propios) y mantiene una unión firme, formando hileras de conga molecuares de desbordante robustez...

Bill Bryson, Una breve historia de casi todo.

2 comentarios:

  1. Al átomo de carbono habría que cantarle "¿A dónde vas, tunante? Que eres un gambitero y nunca paras por casa". Jajaja

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  2. En mi próxima vida me pido ser átomo de carbono. Tacharé de la lista cualquier otra propuesta de próxima identidad. Lo único que le falta al atomico, es ser consciente de su condición, cachisssss!!
    Agus, te quiero

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